Capital de la Costa Azul, Niza se presta perfectamente a un fin de semana intenso: suficientemente compacta para recorrerla a pie, suficientemente rica en museos y patrimonio para no quedarse nunca sin inspiración. Así es como sacarle el mayor partido en 48 horas.
Día 1: casco antiguo y Paseo de los Ingleses
Comience por el casco antiguo de Niza, un barrio barroco de fachadas ocres y amarillas, donde el Cours Saleya acoge cada mañana un mercado de flores y productos locales. Continúe hasta la catedral de Sainte-Réparate, y después suba a la Colina del Castillo para disfrutar de una vista despejada sobre la Baie des Anges. Por la tarde, recorra el famoso Paseo de los Ingleses, sus palacios de la Belle Époque y su playa de guijarros, hasta la Place Masséna y su característico enlosado a cuadros blancos y negros.
Día 2: arte moderno en el corazón de la ciudad
Dedique su segundo día a los museos que han forjado la reputación cultural de Niza. El Museo Matisse, instalado en una villa genovesa del siglo XVII en el barrio de Cimiez, recorre toda la carrera del artista, quien pasó sus últimos años en Niza. A pocos minutos, el Museo Nacional Marc Chagall alberga la mayor colección pública de obras del artista, organizada en torno a su ciclo bíblico. El MAMAC, en pleno centro, completa este recorrido con una colección centrada en el arte contemporáneo y el nuevo realismo.
Una pausa gastronómica nizarda
Entre visita y visita, la cocina nizarda merece la pena: socca cocida a leña, ensalada nizarda en su versión original sin patata, o pissaladière para compartir sobre la marcha por las callejuelas del casco antiguo.
Dónde dormir en Niza
El barrio del Paseo de los Ingleses ofrece el acceso más directo a la playa y al centro de la ciudad, mientras que el casco antiguo permite dormir en pleno ambiente nocturno, a distancia a pie de los principales museos.
Cómo organizarse
Niza cuenta con su propio aeropuerto internacional, el segundo de Francia después de París, lo que la convierte en un destino de fin de semana especialmente accesible. El tranvía conecta eficazmente el centro de la ciudad con el barrio de Cimiez, donde se encuentran los museos Matisse y Chagall.
